Todos los seres vivos, incluidos los humanos, necesitamos las radiaciones naturales -procedentes de la tierra y el sol principalmente- para vivir.

Con la llegada de la luz eléctrica y los electrodomésticos, aparecieron las primeras radiaciones artificiales y, actualmente, debido al gran desarrollo tecnológico, la mayoría de personas vivimos inmersos en un mundo lleno de radiaciones artificiales generadas por todos los aparatos que utilizamos de forma habitual y continua: móviles, ordenadores, tablets, wifis, teléfonos inalámbricos, antenas de telefonía, torres de alta tensión, etc.

En SINRADIA no entramos a debatir si existen o no suficientes evidencias sobre la peligrosidad de vivir con tanta radiación aunque sí existen muchos estudios e informes que sí parecen confirmarlo. Una prueba evidente de esto son las diferencias que existen entre países sobre la peligrosidad de los niveles máximos de radiación permitidos (cabe decir que España es uno de los más permisivos).

También nuestra experiencia directa con clientes parece demostrar que existen indicios de que vivir con tanta radiación no es tan inofensivo como nos parece y nos hacen creer.

En SINRADIA no queremos crear alarmismo y sólo nos acogemos a un principio de precaución y protección teniendo en cuenta que, lo que sí sabemos seguro, es que los efectos de todo tipo de radiación, tanto natural como artificial, son acumulativos. Nuestra intención es divulgar e informar para que cada uno decida y facilitar sistemas de protección objetivos.

Protegerse de las radiaciones no significa que tengamos que vivir sin tecnología: significa informarnos, responsabilizarnos y aprender a cuidar nuestro espacio de sobrecargas energéticas creando espacios limpios de radiaciones, especialmente en dormitorios, para que nuestro organismo pueda realizar sus funciones de limpieza y reparación sin interferencias. A esto le llamamos espacios de silencio biológico.

Por último, sí queremos destacar la importancia que para nosotros tiene proteger a los niños de un exceso de radiación por varios motivos:

    • Porque están en pleno desarrollo y son más vulnerables.
    • Porque desde que nacen han estado expuestos a niveles muy altos de radiación.
    • Y porque, posiblemente, su futuro estará mucho más influenciado por la tecnología que el nuestro.

En el apartado de PREGUNTAS FRECUENTES y CONSEJOS encontrarás información más detallada sobre el tema.

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